El Cuaderno Negro... Ella es el paraíso.

Llegué a un punto donde mi necesidad de encontrar una solución fue reemplazada por la poesía de mi continuo fracaso. Charles Simic

miles de juegos de palabras no podrían explicarlo

miles de juegos de palabras no podrían explicarlo
Me robé descaradamente esta imagen, ¿y qué?

domingo, abril 20, 2008

Pos-it (carteles, de la serie) :


Quizá es el destino... porque tengo que ver a esta mujer
antes de morir.

miércoles, marzo 19, 2008

Pos-it: Un lector de Roberto Bolaño.

Todo es acerca del escape. Todo. Es sobre salir de algún punto de la geografía emocional y viajar a través de ella sin mapa ni itinerario. Es acerca de escoger siempre a ciegas y acertadamente a la chica equivocada. Escuchar al Bob Dylan más secreto y difícil, como si se estuviera a algunos grados bajo cero y el trago ideal fuera un bourbon. Aunque nuestras ciudades nos conviertan en unos aviesos por recorrer escenarios tropicales escuchando una voz que siempre sonará extraña ante el exterior agresivamente colorido y estridente.

Sin embargo, un lector de Bolaño sabría que escuchar a Bob Dylan mientras se viaja con la ventanilla abierta de un carro (que atraviesa carreteras selváticas) es lo más salvaje que un tipo sin mapas sentimentales puede hacer. Aquí donde “sin mapas sentimentales” significa llorar como un niño justo un minuto después de haber fornicado como presidiario, dormir como bebé después de haber violentado como el gamberro más idiota a la mujer querida.

Leer a Bolaño mientras se descansan las heridas de una batalla tan callejera como imaginada. Los rasguños de la realidad entrando como pequeños ganchos para carne en forma de llamadas telefónicas y ropa ordenada en una maleta.

Entender porque:

domingo, marzo 16, 2008

Y yo que lo creía desaparecido místicamente en una neblina, inducido por sus propios sueños a desvancerse en el misterio.

La nota con Clarín.

jueves, enero 31, 2008

Pos-it (que pudo ser proustiana):

Un Café

Te levantas de un lado de la cama (no importa cual, no queremos hacer metáforas fáciles con la diestra y la siniestra) y lo que eres normalmente se levanta del otro lado.. y así andas a medias... partido durante todo el día, una sensación de jet lag del espíritu...

Extrañado más que de costumbre vagas por el día y el trabajo, que al formar (agraciadamente) parte de tu espíritu puede flotar y seguir siendo... Un café preparado inesperadamente por una sorpresiva intervención femenina termina determinando que no importa donde está la otra mitad que te dejó al levantarte, esta la parte inútil también puede recibir sorpresas....

Un carro descompuesto

Como la sorpresa de poder encontrar a quien complementariamente tiene algo que tú no, y que sin embargo puede por un milagros acto de reflejo devolverte la sonrisa, donde devolverte la sonrisa significa revivir a Epicúreo durante la carga a la batería de un carro...

Conocer hasta donde puede llegar el desperdicio del ser humano cuando tiene lo que no le ha costado...

Ya lo sé, bordo grotescamente mal...

martes, enero 01, 2008

Pos-it:

Dejo de pensar en lo que me pasa en estos precisos momentos, donde no recuerdo si quize o quiero aún, y dejo eso para después, para escribir acá lo que deseo que me pase.

Y lo que quiero es una loca como esta... unos ojos que ven como detrás de todo el whisky del mundo y una voz que canta todo lo que todo ese whisky no pudo hacer olvidar.



Esa boca que al cantar viene y va entre sus comisuras como tratando de contener la locura que una gota de Bourbon descolocaría y te dejaría en la mano...



Una locura así de elegante, así de vintage... que me deje sobre todo, sin palabras.

martes, diciembre 25, 2007

Proustiana (café cualquiera) :

Existe una frase de una canción que siempre me hace pensar. Pero no me pone a pensar en lo general, sino en algo muy concreto y además distinto cada vez. La frase dice "perdió un amor, de esos amores que se pierden en un café".

Y me pone a pensar en cosas concretas como la luz en el borde de unos lentes, el conspirante boton de una blusa, la suave curva de unos labios... cosas que al escribirlas pierden sentido y que, sin embargo, trascienden lo puesto en una hoja en blanco ya que están a todo color en un rincón de la memoria que se despierta cada vez que esa frase en una canción de Fabulosos Cadillacs suena cerca de mi.

En los cafés supongo que se pueden perder amores porque se habla. Y el hablar, ya se sabe, conduce a dos personas que se quieren más facilmente a la confrontación que al amor. Así lo sentenció una poeta uruguaya: "las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia". Sin embargo como no me siento mucho en condiciones de emitir sentencias graves o muy drásticas no sé con exactitud a que me refiero cuando digo que el hablar conduce a la confrontación ni tampoco cuando me apoyo en Cristina Peri Rossi para decir que las palabras hacen la ausencia... pero sería bueno saberlo.
Pruostiana (viendo al interior de una habitación de hotel) :

Acordemos que esto que describo se parece mucho a un cuadro de Edward Hopper, pero que está envuelto en el prestigioso velo de la realidad concreta.

La música que nada tiene que ver pero lo envuelve todo.

Mira por donde vengo a recordarte antes de conocerte.

lunes, diciembre 24, 2007

Pos-it (desmemoria) :

Volver siempre es complicado. Siempre está presente de que lo mejor ya ocurrió, así nos pasa cuando regresamos a las aulas de nuestras escuelas, cuando vemos de lejos la casa de la infancia o cuando pasamos por esos campos de fútbol que contuvieron por un momento la imagen del anhelo.

No así cuando uno regresa al espacio de una revancha, sabe que se ha estado ahí. Y se tiene la certeza de que no volverá a ser igual, porque no debe de serlo. Como pasa con algunas mujeres. Con algunos espacios es posible regresar, hacia adelante.

Volver a escribir siempre entraña estar en dos espacios distintos. El primero aquel que nos sirvió de escenario para dejar de hacerlo, el segundo el que nos permite volver a escribir. Si Montano, o Rosario o Vila-Matas encontraron ese espacio decidiendo ser la literatura misma, la memoria de esa literatura, yo debo forzarme a ser lo contigente, lo que es, pasa y no cesa de ser.

Lo contigente es por lo tanto aquello que a veces me empeño a ver por debajo del futuro, el sencillo presente de las cosas.

Para el bronce:

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Marco Islas-Espinosa
Guadalajara, Jalisco, Mexico
La vida es un mal pensamiento. L.M. Panero.
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